10 Feb 2019

¿Es el feminismo relativo? "El himen y el hiyab" de Mona Eltahawy


Hoy os quiero hablar de un libro que me regaló la editorial Capitán Swing y que me hizo pensar mucho y replantarme muchas cosas. Se trata de “El himen y el hiyab” de Mona Eltahawy, traducido por María Porras Sánchez



SINOPSIS
La periodista Mona Eltahawy no es ajena a la controversia. A través de sus artículos y acciones, ha luchado por la autonomía, la seguridad y la dignidad de las mujeres musulmanas, atrayendo a seguidores y detractores. En su primer libro, El himen y el hiyab, Eltahawy realiza una condena definitiva de las fuerzas represivas —políticas, culturales y religiosas— que reducen a millones de mujeres a ciudadanas de segunda clase. Recurriendo a sus años como activista y comentarista de los problemas de las mujeres en Oriente Medio, explica que, desde que comenzó la Primavera Árabe en 2010, las mujeres en el mundo árabe han tenido dos revoluciones que afrontar: una lucha junto a los hombres contra los regímenes opresivos y otra lucha contra todo un sistema político y económico que reprime a las mujeres en Egipto, Arabia Saudí, Túnez, Libia, Yemen y otras naciones. Eltahawy viajó por Oriente Medio y el norte de África reuniéndose con mujeres y escuchando sus historias, y su libro es una llamada a la indignación y a la acción para enfrentarse a esa «mezcla tóxica de cultura y religión que pocos se sienten inclinados a desenmarañar». Un manifiesto motivado por la esperanza y la furia en igual medida.”

Debería empezar por el feminismo. Soy feminista. Nunca he pensado o dicho nada diferente, aunque a veces alguien dice “No serás feminista” como si fuese algo para avergonzarme. Si, soy feminista. Creo en la igualdad de derechos y de oportunidades para todos. Dicho esto, hasta hace bien poco creía que el feminismo puede ser influido por la cultura de ciertos países/religiones y que no en todos los lugares del mundo significa lo mismo. El paternalismo y la creencia popular de que el mundo occidental es el que tiene respuestas universales siempre planteaba para mi un serio problema, no sabía hasta que punto algo puede o debe ser universal. El mejor ejemplo vino en julio 2017 con la prohibición del burka y el niqab en Bélgica. Me parece algo espantoso tener que cubrirse de esta manera, denigrante. Pero el hecho de forzar una ley así implicaba, en mi cabeza impulsar aun más el aislamiento de tantas mujeres arabes de la sociedad. Estuve muy en contra.

El libro de Mona Eltahawy trata, entre varios otros, ese problema. La conocida activista e feminista arabe, se hace las mismas preguntas que yo. Acusada por muchos ser la menos adecuada para hablar del tema (vivió y trabajo muchos años en el mundo occidental), cuenta sus experiencias más personales: desde decidirse a llevar el hiyab, por estar escondida bajo él durante 8 largos años, por quitárselo, hasta la violación que sufrió de manos de la policía antidisturbios egipcia durante el levantamiento del 2011.



Las 216 páginas no parecen muchas, pero no es una lectura ni rápida, ni ligera. Requiere tiempo para procesar bien toda la información, todos los números y ejemplos de casos reales que presenta Eltahawy. Tampoco es para personas con la piel fina, aunque creo que es algo que debería hablarse alta y claramente. Aunque escrito del punto de vista musulmán y concentrado en la situación de las mujeres en el mundo árabe, realmente muchos de los casos se puede en algún modo extrapolar a la realidad de cualquier extremismo religioso. La misma autora como ejemplo menciona la cultura de la pureza presente todavía hoy en día en los Estados Unidos. Para mi este punto, lo peligroso que puede ser mezclar el estado, la cultura y la religión, es el más importante, aparte de la obvia denuncia de la situación de las mujeres arabes.

Recomiendo la lectura de este libro a todos. Tanto los que no temen admitir que son feministas, como los que creen que no lo son. Si sois un poco delicados, ciertas experiencias descritas en él os van a resultar difíciles de asimilar, pero solo así, hablando de lo dificil, podemos progresar. El feminismo debería ser un movimiento global, independentemiente de la cultura de la que se hable: las vidas de todos y todas son iguales, sin importar la procedencia y la religión.

Gracias a la editorial Capitán Swing por mandarme el libro, ¡es una lectura muy enriquecedora!

2 comments:

  1. Hola me ha encantado lo que dices. El feminismo debe ser global sin importar el pais, la cultura, tradiciones o religion ya que todos somos iguales sin importar nuestro genero. Sin duda me lo llevo apuntado. Saludos

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    1. ¡Hola! Me alegro mucho, es un tema muy importante y este libro merece la pena! :)

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