16 May 2022

“La conquista de los gatos”, una divertida hipótesis olustrada por Alberto Montt

 Primero llegó "Solo necesito un gato" y ahora Alberto Montt y la editorial Temas de Hoy nos traen su continuación, "La conquista de los gatos" (ambos libros de puede disfrutar de manera independiente).




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Un libro ilustrado que nos revela el plan que tienen los mininos para nuestro planeta. Una hipótesis tan divertida como plausible 😅 Si te gustan los gatos es imposible que las ilustraciones no te saquen una sonrisa. Y si no te gustan... Deberías conocerlos un poco mejor...

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Me han encantado las dos paréntesis que incluye el autor en mitad de la historia de la conquista: la primera sobre el por qué de la fascinación de los gatos con las cajas y la segunda sobre la presencia de los gatos en distintas religiones.

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Sin duda gustará a los fans del dibujo y viñetas y a a cualquier humano esclavizado por su gato.

11 May 2022

"Guilty", una mezcla de "La purga" y las redes sociales

"Guilty" de Jean-Christophe Tixier es una mezcla de "La purga" y las redes sociales. La novela asusta por lo real que parece, por lo probable que se nos hace el comportamiento de la gente en ella.




SINOPSIS

Si el contador del perfil de Diego alcanza los tres millones de votos en la aplicación Guilty, será liberado. Hace ya tres años que cumple condena en la cárcel por el accidente de coche que acabó con la vida de su novia, Mona. Pero en esta sociedad distópica, ser liberado no es nada bueno. La ley establece que, una vez fuera de la cárcel, los ex-prisioneros serán sometidos a la justicia popular, lo que quiere decir que podrán ser linchados o protegidos por cualquier ciudadano común y corriente con quien se crucen en la calle. Los cazadores de presos son violentos y están organizados, pero también lo están los activistas en contra de la ley dispuestos a salvarlo. Diego se verá envuelto en una violenta guerra entre facciones, mientras lucha por reconciliarse con su pasado y su crimen.


Diego Abrio cumple condena por homicidio voluntario. De sus 22 años lleva tres en prisión. Y ahora todo esta a punto de cambiar. Es uno de los presos escogidos para el procedimiento de "justicia popular": en una app cualquiera puede votar por su liberación, pero una vez fuera de la prisión la justicia queda en manos de la gente. Cualquiera puede matarle sin ninguna consecuencia. Y hay quiénes esperan a cada nuevo liberado con muchas ganas de cazarles. Una visión distópica que al leer se nos hace terriblemente creíble.
La novela nos lleva desde la liberación de Diego por sus desesperados intentos de mantenerse vivo, pero también poco a poco nos revela su pasado y descubrimos qué es lo que le llevo a esta situación. ¿Es Diego un asesino que no merece una segunda oportunidad? ¿O su caso es más complicado?


El autor nos invita a reflexionar sobre las consecuencias de anonimato en las redes sociales, de los linchamientos en línea, de la impunidad de los opresores. Disfrazada de una distopía tenemos una crítica social que podemos aplicar a nuestros tiempos. Pero también es una advertencia de lo que pueda pasar si no prestamos atención a lo que esta pasando ya.
Es un libro que va a gustar tanto a los fans de "Black Mirror" como a las personas que buscan crítica social de actualidad. Muy recomendable. Otra fuerte apuesta de la editorial DNX.

29 Apr 2022

Ricardo Blanco, un detective canario y una serie de 12 libros

La semana pasada José Luis Correa presentaba en Donostia su última novela, Para morir en la orilla, la duodécima historia sobre el detective privado, Ricardo Blanco, la serie que inició en 2003 con la novela Quince días de noviembre. Todos los libros protagonizados por el detective Ricardo Blanco están editados en la colección Novela Negra de la editorial Alba. Y además la obra de José Luis ha sido traducida a alemán, finlandés e italiano, definitivamente una distinción teniendo en cuenta el alto nivel de novela negra que proviene de estos países.



En Quince días de noviembre Ricardo Blanco tiene 44 años. Vive en Las Palmas de Gran Canaria y regenta su propio negocio, una agencia de detectives. El caso que le llega le llevará a fiestas de ricos,  cruceros y a acercarse a su clienta un poco más de lo recomendable. Una estructura clásica de una novela de detectives nos hace sentirnos cómodos leyéndolo. Las referencias literarias y cinematográficas sin duda satisfarán a los lectores habituales de este género. Pero lo que más me gustó es que ya en esta primera novela no falta el elemento de denuncia social, una crítica fuerte de... no os puedo adelantar de qué ya que forma parte de los descubrimientos que hace Ricardo en su investigación. Lo tendréis que leer vosotros.


En Para morir en la orilla nos encontramos con Ricardo Blanco más maduro, ya con mucha experiencia y recorrido profesional, en una relación estable. El elemento de denuncia social es mucho más visible que en el primer libro de la serie y desde las primeras páginas queda claro que el libro nos hablará de la precaria situación de los migrantes, de la trata de gente y de la prostitución. Hay frases que una quiere subrayar y compartir, las verdades que duelen.

La sensación de los lugareños de que se privilegiaba a los inmigrantes en su propio prejuicio. De que les robaban el trabajo y el pan de sus hijos. ¿De dónde, sí no, creía mi farmacéutica que habían brotado esos nuevos partidos popularechos en todo el mundo? Del discurso más obvio y amenazador: fuera los extranjeros; esta tierra es nuestra; los negros vienen a robar y a violar a nuestras mujeres; en menos de cincuenta años, si alguien no lo remedia, Europa será musulmana.

La novela empieza con Ricardo encontrando dos cadáveres en la orilla, cerca de un grupo de migrantes naufragados. Pero los cuerpos están secos. No podían pertenecer a este grupo. En su intento de resolver este misterio Ricardo arriesgará no solo su propia vida sino que también la de sus seres queridos. El drama de los muertos en todo momento se mezclará con el de los vivos. Una lectura rápida, pero a la vez muy estimulante. 


La charla con José Luis y los dos libros suyos que leí me resultaron tan interesante que le pedí una pequeña entrevista. Aquí tenéis el resultado:

- En tus novelas hay muchas referencias a otros libros y películas. Por ejemplo, en Quince días de noviembre se menciona al detective Maigret creado por Georges Simenon o a Humphrey Bogart. ¿Cuáles han sido tus referentes al crear el personaje de Ricardo Blanco?

JLC: Creo que Ricardo ha evolucionado tanto en estos veinte años que, en efecto, podemos hablar de más de un referente. En su origen, mi idea era hacer un homenaje a la novela clásica americana con sus tópicos y sus clichés, al cine que veía de chiquillo. Entonces podía considerarse una suerte de Sam Spade o Phillip Marlowe isleño. Con el tiempo, comprendí que el personaje (y los lectores) merecía otro tratamiento y quise en cierto modo humanizarlo o realizarlo (hacerlo más real). Quise despojarlo del cinismo, del fatalismo, del tufo machista que desprendían esos clichés. Ahora, sobre todo, es más genuino. No pretende ser original, pero sí tiene rasgos propios que el lector reconoce.

- El Ricardo Blanco que vemos en el primer libro y el que encontramos en el último es y a la vez no es el mismo. Vemos claramente cambios en su vida, pero también las constantes. Ha sido un camino que tenías pensado desde el inicio o con cada libro te preguntas de nuevo ¿Y ahora qué? 

JLC: Jamás pensé que Ricardo durara tanto tiempo. Pero ahora he encontrado la medida de lo que quiero contar, gracias a él. He llegado a un pacto tácito con mis editoras, para quienes las novelas de Blanco conforman casi un género propio: yo escribo lo que necesito narrar en cada momento, me planteo las preguntas que quiero resolver y meto un muerto por el camino. Para mí lo de menos es la investigación del crimen. Lo importante está alrededor de esa investigación: la víctima, la miseria humana, la maldad.

- Gran Canaria, Las Palmas, son más que la ambientación de tus novelas, se puede decir que es otro personaje más. ¿Todos los sitios mencionados existen?  ¿Podríamos darnos un paseo por la isla siguiendo los pasos de Ricardo?

JLC: Por supuesto que existen y pueden rastrearse. Algunos lugares han desaparecido con los años, pero existieron. Yo no concibo a Ricardo sin la ciudad de Las Palmas, sin la isla de Gran Canaria. Siempre he creído que uno debe contar el mundo que conoce, una especie de trayecto desde la particularidad a la universalidad. ¿De qué voy a escribir? ¿De Manhattan? Para eso está Woody Allen. ¿De Dublín? Ahí esta Joyce. ¿De México? Nadie mejor que Rulfo o, ahora, Elmer Mendoza. Hay una estrecha relación entre artista y paisaje que nadie le escatima a pintoras, músicos, arquitectas. ¿Por qué no aceptarlo en un narrador o un poeta?

- No huyes de temas difíciles, actuales y en Para morir en la orilla hablas de las pateras que llegan a las costas canarias. Hablas de la tragedia de los refugiados, pero tampoco evitas mencionar el hastío o por lo menos cierta insensibilización a este sufrimiento de los lugareños. ¿Nos puedes hablar un poco más sobre la crisis migratoria y como la reflejas en esta historia?

JLC: Para mí es un asunto cardinal en la realidad canaria de los últimos años. Llevan llegando pateras y cayucos más de 40 años, pero ahora la situación se ha vuelto sobrecogedora. Cada vez hay más gente que busca salir de su miseria, del hambre, de la guerra. He leído en algún sitio que Canarias ha de acostumbrarse a recibir al año entre 25.000 y 30.000 inmigrantes africanos y hablamos de un espacio limitado. Tanto para el que llega como para el que los recibe la situación es dolorosa. No poder ayudar como es debido a tanto inmigrante es desolador, por no hablar de algunas ideologías (llámeseles partidos políticos) que ven al inmigrante como un delincuente, como un peligro.

- En realidad la novela denuncia más que la crisis migratoria, el tráfico de gente y la prostitución no son menos importante en la trama, ¿verdad?

JLC: Esa es la parte más cruel, más inhumana de la historia. Detrás del fenómeno de la inmigración, detrás del dolor y el sufrimiento de la gente hay un grupo que saca rédito, que se lucra, que abusa y pisotea a los seres humanos. La novela pretende, en cierta medida, denunciar a esos grupos, a esas mafias. Porque nos encontramos, entonces, con una doble injusticia: hombres, mujeres, niños que huyen de la miseria y de las dictaduras de sus países para caer en las redes de unos sátrapas peores que los que dejan atrás.

- A Ricardo le encanta la literatura. Pessoa, Borges, Cortázar, Eliot o Virginia Woolf aparecen con toda naturalidad en las páginas de tus novelas. ¿Son también tus referentes? ¿Tienes los mismos gustos literarios que Ricardo Blanco? 

JLC: Al final, nuestra relación resulta una simbiosis. Nos contagiamos nuestros miedos, nuestras ilusiones, nos hacemos las mismas preguntas y nos extrañan las mismas cosas. Para eso nada mejor que Ricardo lea a los mismos autores, oiga la misma música, le guste el mismo cine, fume los mismos puros o beba el mismo ron que yo. Es una cuestión práctica, claro, pero también filosófica. Al final él acaba de resolver los dilemas que a mí me angustian.

José Luis, muchísimas gracias por tu tiempo, por la maravillosa conversación que mantuvimos y más que nada por tus libros. ¡Espero coincidir contigo en otros eventos!


Espero haberos despertado algo de curiosidad por el detective Blanco y que os animéis a leer esta serie. ¡Contadme que os parece!

20 Apr 2022

Un manual de escritura mano de Brandon Sanderson

Los fans de Brandon Sanderson seguramente ya han oído hablar de este libro: "Curso de escritura creativa" que nos trae Penguin Random House Editorial. Está basado en el curso que el escritor imparte desde hace casi 20 años en la Universidad Brigham Young.


¿Cuál es la diferencia entre este libro y tantos otros escritos sobre el tema? Brandon Sanderson, a diferencia de otros escritores, nos cuentas cómo llegar a publicar una novela y no solo cómo escribirla. Por eso entre sus consejos encontramos consejos sobre cómo lidiar con la gestión del tiempo, cómo escribir para un público concreto, pero también cómo explicar a nuestras familias que necesitamos silencio para concentrarnos.
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Eso no significa que omite las partes que acostumbramos ver en este tipo de libros. Nos cuenta su método de crear una trama, la manera de escoger el punto de vista adecuado para nuestra historia, la creación de unos personajes y de cómo darles las características más adecuadas. 
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Como todos sabéis Sanderson es especialista en la literatura de fantasía y ciencia ficción. Por eso en su libro no podían faltar capítulos sobre construcción de las leyes de la magia y de los mundos enteros. 
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Los últimos tres capítulos están dedicados a escribir un final, hacer las revisiones y a la publicación. Este último punto está dividido en dos partes: la publicación tradicional y la autopublicación. 
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Creo que queda claro qué el curso de escritura creativa de Brandon Sanderson nos guía paso a paso a través de todo el proceso creativo desde tan solo empezar a pensar en escribir, por la propia escritura, hasta el momento decisivo de la publicación. Os lo recomiendo mucho, especialmente a las personas que ya tienen algo de experiencia inicial en construir sus propias historias. Pero los que todavía no os habéis iniciado también sacaréis mucho provecho de esta lectura. Lo más importante es no agobiarse y seguir los pasos indicados. Eso sí, siempre teniendo en cuenta que, como dice el autor, su método no es el único correcto para escribir y publicar vuestra novela.
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Yo me quedé muy satisfecha con esta lectura y ya sé que a varios de los capítulos sobre los aspectos más técnicos de la escritura volveré en el futuro.

10 Apr 2022

La crudeza del día a día en “Estamos a salvo” de Camila Fabbri

 A Camilla Fabbri la leí por primera vez el año pasado en la publicación de Granta: “Los mejores narradores jóvenes en Español”. 25 autoras y autores y entre ellos ella fue la única argentina. Ya entonces me llamó la atención, pero al leerla ahora de nuevo definitivamente no es un nombre que se puede olvidar.



El próximo 27 de abril su libro de relatos, “Estamos a salvo”, publicado por la editorial Temas de Hoy llegará a las librerías. Gracias a la editorial he podido leer el adelanto de dos de los catorce textos incluidos en el libro y escritos entre el 2017 y el 2021.


Lo que ambos textos comparten es una tensión casi palpable. En el día a día acecha un peligro constante de pérdida y desarraigo. A pesar de estar en casa, a pesar de estar con los suyos la falta de seguridad es desgarradora. El desastre inminente siempre parece un poco más probable que el éxito. En las escenas cotidianas descritas por la autora los silencios están cargados de significado. Las descripciones que parecen casi vacías de sentimientos en realidad esconden un estado de enajenación al estar expuesto durante mucho tiempo a una amenaza. Es un silencio antes de la tormenta, un estado de shock antes de verse obligado a actuar. Resulta muy refrescante presentar escenas cotidianas, que puede parecer que no tengan mayor importancia, de manera nada nostálgica, denunciando a través de vivencias individuales una situación común para toda una generación.


En el relato, “Buscando casa” vemos intercaladas escenas de la infancia y de la vida adulta de la narradora. Es un contraste entre las primeras decepciones y el desasosiego ya asentado. Estamos confrontados con generaciones enteras atrapadas en una vida gris. La falta de estabilidad económica en la vida de la madre (al no tener piso propio teme qué pasará si le rescinden el contrato de alquiler) pasa a la hija. “En mi familia, nadie es propietario.” La falta de perspectivas no quita que las últimas líneas del relato transmitan algo de esperanza:

Debería deshacerme a tiempo de estos peligros.

Esto también puede tener otra lectura.”

¿Sería la otra lectura su vida en general? Quizás todo pueda cambiar todavía.


En el siguiente texto, “Coches familiares” la narradora asiste como acompañante a una boda. Su propia relación está en un contraste fuerte con el acto de contraer matrimonio. El casi abandono por parte de su novio durante todo el evento, la falta de comprensión y de intereses en común llevan a una ruptura. Él quiere “una familia y que vos dejes de pensar”, ella prefiere subir al coche que “se dirige hacia la desintegración”. El mundo como lo ve ella no encaja con el de él, que también es el predominante. Los valores de ella pronto desaparecerán. 

Este camino hacia el derrumbe también está presente en una metáfora: la del pelo. Hace siglos desapareció el homo erectus cubierto de pelo, pero en las observaciones hechas por la narradora podemos intuir que ahora es la gente con poco pelo, pero con muchos sentimientos y cierta delicadeza en el contacto con los demás la que está en extinción. El pelo abundante y brillante va de la mano con una actitud segura, pero a la vez un tanto egoísta, poco atenta en las relaciones con los demás.


En resumen, los textos de Camila Fabbri evitan las descripciones demasiado floridas para reflejar la crudeza de la vida y mostrar sin tapujos la crueldad de nuestro día a día. Y aún así consiguen no quitarnos toda la esperanza, los finales nos permiten pensar que las cosas todavía pueden mejorar, que todavía se puede decidir algo sobre el futuro, que estamos a salvo.


20 Mar 2022

“Cruzar el agua”, una novela sobre desplazamientos

El viernes fui a la presentación de la nueva novela de Luisa Etxenike, Cruzar el agua publicada por Nocturna Ediciones. No me dio tiempo de leer el libro antes de la charla y tomé algunos apuntes, pero he tenido mucho cuidado de no memorizar nada de lo que se dijo para leerlo con una mirada propia, sin ninguna sugerencia. Y lo conseguí. Por eso volver a esos apuntes ahora me asombra doblemente. Por las partes que pensaba yo misma al leer el libro y por las que no llegue a poner en palabras pero que intuía de la misma manera.


En Cruzar el agua nos encontramos con las historias de tres personajes muy distintos que, juntados en la vida, llegarán a combatir sus miedos, sus debilidades y luchar por un futuro mejor. Manuela es una inmigrante colombiana que no quiere volver y, a diferencia de otras mujeres inmigrantes que conoce, no echa de menos a su tierra ni a los suyos. Como dijo Luisa en la presentación: No todos los migrantes son los Ulises que quieren volver, algunos son Eneas. Juan Camilo, el hijo de Manuela de nueve años, desde que aterrizaron en su nueva vida no habla. Su mudez no parece un problema físico, ni tampoco uno generado por la nostalgia. ¿Qué pudo callar a un niño feliz de esta manera? E Irene. Irene es sin duda mi personaje favorito, un ancla que me mantuvo pegada a las páginas. Irene era diseñadora de moda, pero tras un accidente que la dejó ciega ya no lo es. ¿O si?


Manuela trabaja para Irene como limpiadora, pero sueña con tener un día un trabajo que no sería trabajar simplemente con las manos. Juan Camilo tiene un secreto y lo guarda para que nadie haga daño a su madre. Irene finge nadar sola, mar adentro, a pesar de ser ciega, pero realmente usa un arnés para poder volver a la orilla. Tres personas, tres vidas, tres problemas muy distintos. De alguna manera se encuentran y juntos nadan contra la corriente y parece que ninguno saldrá adelante si uno se queda atrás. Cada uno tiene un agua que tiene que cruzar.


No os voy a contar mucho más sobre la historia para no destriparla, solo quiero destacar dos cosas más. La novela entera surgió a partir de una imagen que aparece en el libro anterior de la autora, Aves del paraíso. El personaje principal de aquella historia vio a distancia a una mujer que se metía con ropa al mar. Esa mujer es el origen de Irene, su deseo de nadar como antes. Y la segunda cosa en una reflexión a la que todavía sigo dándole vueltas: Juan Camilo se refugia en su silencio. Por ciertos acontecimientos de su pasado ve las palabras como una fuente de mal y por eso su silencio se convierte en una fuente de bien, aunque no lo sepa nadie más que él mismo. Pero su mudez en cierto modo lo hace invisible, la gente deja de hacerle preguntas y permite que se refugie en ese autoimpuesto mutismo. Es curioso que sea Irene, una ciega, una persona que se siente a menudo desnuda frente a los demás, quién sabe muy bien cómo hablarle, cómo interactuar con él. La relación entre los dos es realmente hermosa. Y aquí me vienen de vuelta las palabras de Pilar Rodríguez, una experta en literatura, cine, comunicación y estudios de género, quién en la presentación de Cruzar el agua dijo que al leer la novela no pudo evitar pensar en la teoría de cuidados de Kristen Swanson. Según ella la armonía entre mente, cuerpo y alma se consigue a través de una relación de ayuda y confianza entre la persona cuidada y el cuidador. En Cruzar el agua no hay la típica relación de dependencia que tantas veces está presente entre el cuidado y el cuidador, pero, sin duda ninguna, las relaciones tejidas entre sus personajes principales son lo que les lleva a recuperar el equilibrio. En cierto modo todo el libro nos devuelve la fe en la solidaridad humana y la importancia de la amistad y la amabilidad. 

13 Mar 2022

La nostalgia de “Los últimos románticos”

 

Hace dos semanas, en la tertulia literaria en castellano en la Biblioteca Municipal de Ermua tuvimos la suerte de contar con la presencia de la autora y periodista Txani Rodríguez. Charlamos con ella sobre su novela Los últimos románticos publicada por Seix Barral en 2020, ganadora del Premio Euskadi de Literatura 2021 en lengua castellana. El encuentro se nos hizo muy corto y definitivamente esperamos poder repetirlo un día. Mientras tanto os traigo mis impresiones sobre la novela.


Foto tomada por Sara Gago, Responsable de la Biblioteca Municipal de Ermua

Pocas novelas modernas hay que directamente hablen sobre la realidad del trabajo en las fábricas, algo bastante raro considerando cuanta gente trabaja allí. Así que en este aspecto Irune, el personaje principal de Los últimos románticos, nos parece muy cercana. Aparte de eso, su vida nos resulta de alguna manera aséptica, rara. Hay momento que me preguntaba si podría ser autista, por qué sus relaciones con los demás resultan tan incómodas que no podemos identificarnos con ella. Pero este es uno de los puntos más fuertes de esta historia, el querer entender, descubrir las razones detrás de cómo vive Irune.




Me resulta muy significativo que un personaje que algunos describieron como soso o anodino, es el único que sin dudarlo hace lo correcto. A veces, como en caso de la situación familiar de su vecina, conscientemente y otras veces, como en caso de la huelga, por casualidad, por no estar sola, por tener que pensar en su salud. Esto se puede resumir diciendo que Irune es solidaria, es un reflejo del mundo pasado. Su distanciamiento y soledad mucho tienen que ver con no encajar en la sociedad moderna, con sus contactos superficiales llenos de intereses. Irune necesita algo más. Y Los acontecimientos a su alrededor la empujarán a tomar un camino. No os voy a decir cuál es, mejor que lo leáis, pero de una vez por todas tendrá que decidir qué quiere de su vida, como quiere seguir. Irune es una de las últimas románticas, ¿cambiará o podrá sobrevivir con los valores que le inculcaron sus padres?


Otro elemento destacable de la novela es sin duda la naturaleza, su alteración irreversible. Encontrar el equilibrio entre lo industrial y urbano y el paisaje natural parece un problema paralelo conectado al de encontrar el equilibrio entre el pasado y el futuro, la nostalgia y la modernidad.


Podría seguir hablando de temas y motivos en este libro, pero lo que lo hace tan especial son los detalles, los matices. Irune trabaja en una fabrica de papel y en su tiempo hace flores o figuritas de papel higiénico. Irune nunca ha salido de su pueblo, pero en momentos de angustia llama a la infolínea de Renfe para oír la voz de Miguel María. Irune tiene un móvil y un ordenador, pero no los suele usar. En su tiempo libre, a veces, ve documentales sobre naturaleza. Irune tiene su propio piso, pero vive en uno alquilado para poder ver desde la ventana el cementerio donde están enterrados sus padres. Irune es el personaje menos adaptado que he descubierto en mucho tiempo, pero a la vez todo en ella es tan bonito, que a pesar de no entenderla, sufrimos con ella.


Es una novela triste, llena de nostalgia por los tiempos pasados, por las actitudes más amables que cada vez se ven menos. Y sin embargo a veces nos saca una sonrisa y su final nos da esperanza, el futuro de repente no parece tan gris. Es una lectura rápida, pero las sensaciones que transmite se quedarán con nosotros durante un tiempo.